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Sistema de ahorro con sensores y fotocontroles

Sistema de ahorro con sensores y fotocontroles

El mayor gasto de electricidad al que nos enfrentamos es el dejar las luces encendidas en cualquier ambiente. Es por esto que se aconseja la utilización de sensores de movimiento o fotocelulas para evitar el gasto innecesario de electricidad en habitaciones vacías. Si además aplicamos el uso de la tecnología LED ahorraremos mucho más en nuestras facturas.

Los detectores de movimiento, o también llamados sensores de movimiento, son aparatos que emiten y reciben señales que detectan movimiento en una zona concreta de vigilancia donde estén ubicados. Los detectores de movimiento para luz la encienden cuando detectan movimiento, así que sólo hay luz cuando es necesario.
Tienen un funcionamiento muy sencillo, se basa en la combinación de un sensor y un temporizador, el detector detecta movimiento o presencia  y abre un contacto encendiendo el aparato que tengamos conectado, como un foco o lámpara, durante un periodo de tiempo determinado.
Se pueden instalar en el interior de la casa o en el jardín. Son muy útiles para iluminar zonas de paso, como halls, pasillos o accesos a la vivienda, pero también resultan prácticos en espacios exteriores. Cada vez que detectan la presencia o ausencia de las personas, automáticamente, encienden o apagan la luz a la que están conectados.



Una fotocélula o fotocontrol es un dispositivo que permite abrir o cerrar un circuito encendiendo o apagando luminarias u otras cargas dependiendo de la intensidad de la luz del sol que incide sobre el mismo.
Los fotocontroles son utilizados en lugares en donde se requiere automatizar el encendido de lámparas, es decir que se enciendan y se apaguen de acuerdo al nivel de iluminación existente en dicho lugar.
Su funcionamiento está basado en que la incidencia de la luz del sol sobre una célula fotoeléctrica produce una pequeña corriente que es utilizada para activar un dispositivo de control (generalmente un relay o un triac) que actúa abriendo el circuito de alimentación de la lámpara. En cuanto disminuye la intensidad de la luz solar, esta corriente se minimiza produciendo el cierre o conexión del circuito. Es ideal para la iluminación pública en exteriores o la doméstica en jardines.



Lo habitual es que estos aparatos permitan regular tanto la sensibilidad al movimiento (distancia de detección) como la intensidad de la luz, el tiempo que ha de permanecer encendida, su desconexión cuando una habitación está vacía y el umbral de iluminación a partir del cual debe activarse. Se pueden programar para que sólo enciendan las luces por la noche.

Ambos productos resultan una buena opción para el ahorro energético, tanto en el alumbrado público como en el doméstico.

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