Dejanos tu mensaje

Consejos para iluminar tu escritorio

Consejos para iluminar tu escritorio

El escritorio suele formar parte del mobiliario del dormitorio de los más pequeños o de la propia oficina si sueles trabajar desde casa. Al pasar varias horas en el mismo, es importante que (entre otras cosas) tenga una buena iluminación para que el trabajo sea lo más cómodo posible.

Una adecuada iluminación te ayudará a mantenerte concentrado y motivado, y también evitará que tengas problemas como irritación en los ojos y dolores de cabeza.

Te dejamos algunos tips para iluminar tu escritorio:

1) Cantidad de luz necesaria

El nivel de luz recomendado para áreas de trabajo es de unos 400 lux. (unidad derivada del Sistema Internacional de Medidas para la iluminancia).
Si tenés ventanas en tu escritorio es ideal instalar persianas que permitan ajustar el nivel de luz natural y controlar la entrada de los rayos de sol.

2) Aprovechá la luz natural

Es importante aprovechar la luz natural en tu espacio de trabajo y ubicar tu escritorio cerca de una ventana, para que la luz del sol entre por un costado y así evitemos sombras en el teclado o sobre tus libros o cuadernos.
Recomendamos colocar el monitor de manera que no reciba la luz solar de frente, para que la pantalla no se oscurezca o muestre reflejos que te impidan la visión.

3) Iluminá de forma general


Un error común que se comete en las oficinas grandes o en casas es utilizar una sola luz dirigida al escritorio, dejando sin iluminación el resto del ambiente. Esto puede aumentar la fatiga ocular y ser perjudicial para los ojos a largo plazo.

Es necesario que el cuarto esté completamente iluminado por una lámpara o foco en el techo.
La iluminación general no deberá ser muy brillante. Las luminarias de iluminación indirecta pueden servir. Tu vista no se cansará tan rápidamente si complementás su luz localizada con luz general, ya que permitirá una transición más suave y gradual entre la luz y la sombra.

La luz general no necesita provenir del punto central de la habitación. Podés conseguirla también a través de una iluminación discreta con focos de luz ambiental situados en las paredes o focos laterales dirigidos desde el techo hacia obras de arte y libros.

4) Usá una lámpara direccional

Si acostumbrás trabajar de noche o en tareas muy minuciosas, es indispensable que cuentes con una lámpara de escritorio que puedas dirigir a la zona de trabajo.
Esta lámpara te servirá para iluminar el teclado durante la noche, una vez que la luz cenital sea insuficiente. De esta manera, evitarás la fatiga ocular al forzar los ojos para mirar el teclado.

Si vas a trabajar muy cerca de la lámpara, recomendamos instalar iluminación led preferentemente: no sólo consumirá menos, sino que además generará menos calor que una bombilla incandescente.

Si pasas mucho tiempo mirando videos o imágenes en la pantalla de la computadora, o simplemente archivos de texto o bases de datos, un punto importante es equilibrar la luz que irradia el monitor. Esto se logra colocando una lámpara de pie con pantalla a unos dos metros por detrás del monitor, o simplemente, dirigiendo una lámpara de escritorio hacia la pared posterior del monitor.